
La nueva instancia reúne a instituciones públicas, municipalidades, academia, organizaciones ambientales, comunidades y empresas para fortalecer la conservación, restauración y manejo sostenible del ecosistema manglar.
Guatemala dio un paso importante en la protección de sus ecosistemas costeros con la presentación oficial de la Comisión Nacional de Manglares, un espacio de coordinación intersectorial que impulsará acciones conjuntas para conservar, restaurar y manejar sosteniblemente los manglares del país.
La actividad se realizó en el marco del Día Internacional para la Conservación del Ecosistema de Manglares, y contó con la participación de más de 80 representantes de Mesas Locales de Mangle, instituciones públicas, academia, organizaciones nacionales e internacionales, sector privado y gobiernos municipales.

Durante el encuentro se compartieron experiencias de Guatemala, Ecuador y México sobre restauración comunitaria y medios de vida sostenibles. Las Mesas Locales de Mangle de Tiquisate, Nueva Concepción, Barra El Jiote y Cayo Quemado también presentaron iniciativas de gobernanza local, conservación de aves acuáticas y desarrollo económico sostenible impulsadas desde sus territorios.
La Comisión está integrada por el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), el Instituto Nacional de Bosques (INAB), el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), DIPRONA, municipalidades, universidades, organizaciones ambientales, entidades de cooperación, centros de investigación y empresas del sector productivo. Esta diversidad permitirá articular conocimientos, recursos y acciones para responder a los desafíos que enfrenta el ecosistema.
Guatemala cuenta con 22 mil 144,26 hectáreas de bosque manglar, equivalentes al 0,22 % del territorio nacional. El 91 % de esta cobertura se encuentra en la costa del Pacífico y el 9 % en el Caribe, distribuido en San Marcos, Retalhuleu, Suchitepéquez, Escuintla, Santa Rosa, Jutiapa e Izabal. Según datos del INAB y CONAP, en 2020 el 51,22 % se encontraba en buen estado, mientras que el 48,78 % presentaba algún grado de degradación.
Los manglares son barreras naturales frente a la erosión y los eventos climáticos, capturan carbono, albergan numerosas especies y proporcionan recursos esenciales para las comunidades costeras. Sin embargo, enfrentan amenazas como el cambio de uso del suelo, la tala ilegal, los incendios forestales y la contaminación por desechos sólidos.
La Comisión Nacional de Manglares hizo un llamado a evitar la contaminación de ríos, esteros y playas, manejar adecuadamente los residuos, respetar las áreas protegidas y participar en iniciativas locales de conservación. También invitó a comunidades, medios de comunicación, sociedad civil y sector privado a sumar esfuerzos para asegurar el futuro de estos ecosistemas.
