
La picazón persistente, la pérdida de pelo, el enrojecimiento y el mal olor pueden ser señales de afecciones dermatológicas que requieren evaluación veterinaria.
El rascado constante en perros y gatos suele relacionarse inmediatamente con la presencia de pulgas. Sin embargo, también puede ser una manifestación de alergias ambientales, sensibilidades alimentarias, infecciones, parásitos o enfermedades endocrinas.
Las afecciones dermatológicas se encuentran entre los motivos frecuentes de consulta veterinaria. Aunque algunas comienzan con molestias aparentemente leves, pueden avanzar y afectar el descanso, el comportamiento y la calidad de vida de las mascotas si no se atienden oportunamente.
El médico veterinario Víctor Noriega explicó que la piel, además de ser el órgano más grande del cuerpo, puede reflejar alteraciones en la salud. Por ello, recomendó buscar atención profesional cuando se presenten picazón persistente, caída de pelo, enrojecimiento o infecciones recurrentes.
Entre las señales que no deben ignorarse se encuentran el rascado excesivo, el lamido constante de las patas, las heridas provocadas por la picazón, el mal olor en la piel o los oídos, la caída anormal del pelo y la aparición de áreas inflamadas. Debido a que estos cambios pueden desarrollarse gradualmente, algunas familias llegan a considerarlos normales sin advertir que el problema continúa avanzando.
El diagnóstico veterinario permite determinar el origen de la afección y establecer un tratamiento acorde con las necesidades de cada paciente. Atender únicamente los síntomas puede proporcionar alivio temporal, pero no necesariamente resolver la causa.
Actualmente, el manejo de estas enfermedades también puede incluir cuidados nutricionales. Algunas dietas especializadas están formuladas para fortalecer la barrera cutánea y favorecer la recuperación de la piel y el pelaje, pero deben utilizarse bajo la orientación de un médico veterinario.
Desde casa, los responsables de las mascotas pueden contribuir a la prevención mediante la revisión periódica de la piel durante el cepillado, el cumplimiento de los controles veterinarios y los programas de desparasitación. También es importante observar cambios de comportamiento, evitar la automedicación y consultar cuál es la alimentación más adecuada para cada animal.
Purina Pro Plan Veterinary Diets cuenta con fórmulas nutricionales desarrolladas para complementar el tratamiento veterinario de determinadas afecciones dermatológicas. Además, promueve Dermavet, un espacio de actualización en el que profesionales de la medicina veterinaria fortalecen sus conocimientos sobre diagnóstico, tratamiento y nuevas herramientas para el cuidado integral de la piel.
Identificar los cambios a tiempo y buscar atención especializada puede evitar complicaciones. Una piel y un pelaje saludables no son únicamente una cuestión estética, sino indicadores importantes del bienestar general de perros y gatos.
