
El III Encuentro “Mujeres, hablemos del agua” definió acciones estratégicas para fortalecer la participación de mujeres en la gestión del recurso hídrico y promover soluciones sostenibles en el país.
En el marco del Día Internacional de las Mujeres, la Red de Agua Potable y Saneamiento de Guatemala (RASGUA) realizó el III Encuentro “Mujeres, hablemos del agua”, un espacio que reunió a lideresas comunitarias, funcionarias públicas, organizaciones sociales, cooperación internacional, academia y sector privado para analizar los desafíos del acceso al agua potable y saneamiento en el país.
El encuentro se desarrolló bajo el lema regional promovido por ONU Mujeres, “Derechos, justicia y acción por y para todas las mujeres y niñas”, y permitió avanzar en la construcción de una hoja de ruta orientada a reducir las brechas de género en la gestión, acceso y toma de decisiones relacionadas con el recurso hídrico.
Durante la jornada, los participantes coincidieron en que garantizar el acceso al agua potable y al saneamiento como un derecho humano sigue siendo uno de los principales desafíos estructurales en Guatemala. Mario Velásquez, presidente de RASGUA, destacó que fortalecer las capacidades técnicas y ampliar la participación de las mujeres en espacios de decisión es clave para mejorar la gobernanza del agua.
Como resultado del encuentro, se definieron cuatro líneas de acción prioritarias. Entre ellas destaca el lanzamiento del programa de mentoría Women in WASH y del Diplomado Mujer y Agua, orientados a fortalecer el liderazgo femenino y las capacidades técnicas en el sector. También se acordó incorporar el enfoque de género en los planes y proyectos impulsados por las organizaciones que integran RASGUA.
Asimismo, se planteó fortalecer la articulación interinstitucional para ampliar la participación de mujeres en espacios de toma de decisiones y dar seguimiento a iniciativas presentadas ante el Congreso de la República orientadas a reducir las brechas estructurales en el acceso al agua y al saneamiento.
En Guatemala, el acceso a estos servicios sigue siendo limitado para millones de personas. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI 2024), la cobertura de agua potable alcanza el 77,4 %, mientras que el saneamiento mejorado llega apenas al 49,4 %. Más de siete millones de personas aún dependen de fuentes alternativas como pozos, ríos o camiones cisterna.
Esta situación afecta de manera particular a mujeres y niñas, especialmente en comunidades rurales e indígenas, donde con frecuencia recae en ellas la responsabilidad de recolectar agua para el hogar, lo que implica recorrer largas distancias y enfrentar desigualdades que limitan sus oportunidades educativas y económicas.

El encuentro forma parte de un proceso impulsado por la Comisión de Género de RASGUA, creada en 2024 para promover una mayor participación femenina en el sector. En 2025, el segundo encuentro permitió establecer un plan de acción y presentar propuestas ante legisladores para avanzar hacia una gestión hídrica más inclusiva.
Victoria Ayala, supervisora de EPSUM-USAC, subrayó que la equidad de género también está vinculada al acceso digno al agua y al saneamiento. Señaló que, aunque las mujeres enfrentan mayores cargas en la gestión del agua en el hogar, también desempeñan un papel fundamental en la sostenibilidad, la investigación y la defensa del recurso.
El III Encuentro contó con el respaldo de aliados estratégicos como Water For People, Helvetas, EPSUM-USAC, GREMIA, Durman, Alianza de Derecho Ambiental y Agua, AECID, ONGAWA, World Vision e Ingenieros Sin Fronteras Guatemala, fortaleciendo la colaboración interinstitucional para mejorar la gestión del agua en el país.
La Comisión de Género de RASGUA dará seguimiento a los compromisos establecidos durante el encuentro con el objetivo de asegurar que las acciones acordadas se traduzcan en avances concretos para cerrar las brechas en agua potable y saneamiento en Guatemala.