2016 Año Internacional de las Legumbres: Guatemala con problemas de frijol negro

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El frijol y el maíz forman parte de la dieta diaria del guatemalteco

El 2016 ha sido declarado el Año Internacional de las legumbres o leguminosas y para Guatemala es un reto, porque forma parte de la dieta diaria de los guatemaltecos y el cambio climático, ha provocado pérdidas y daños a estos cultivos.

Según estudios de FAO Guatemala, una familia conformada por seis miembros consume al año siete quintales de frijol negro, de ahí la importancia de esta leguminosa, la cual es cultivada principalmente por familias de infra y subsistencia, cuya área de cultivo no sobrepasa una hectárea. Debido a esto un cambio en los regímenes de lluvia afecta considerablemente, quienes producen el 89 por ciento de los 4 millones que produce anualmente Guatemala.

El haba es otra leguminosa, que es ampliamente producida y consumida por las familias de la región Occidente del país. En materia de la importancia económica de las leguminosas hay otras, que son importantes para los guatemaltecos, desde el punto de vista económico pues se exportan y son medio de vida de miles de guatemaltecos que cultivan arveja, arveja china y ejote francés.

Efecto del cambio climático en las legumbres

El fenómeno de El Niño en Centroamérica y el Caribe y a nivel global ha generado y está generando un gran impacto en los medios de vida y en la seguridad alimentaria y nutricional de las poblaciones rurales y productores familiares. Estos eventos climáticos extremos ponen en riesgo la producción agropecuaria y la seguridad alimentaria y nutricional de los hogares más pobres que dependen del clima para la producción de sus alimentos y para la generación de sus ingresos.

El Niño 2015 ha generado una fuerte sequía en Centroamérica y el Caribe y se estima que este evento podría continuar afectando el clima de la región hasta el primer trimestre de 2016. En América del Sur, en países como Bolivia, Chile, Ecuador, Perú y Uruguay se prevé que El Niño pueda generar exceso de lluvia que podrán causar inundaciones y también daños y pérdidas en agricultura. En los países de la zona Andina los tubérculos y algunos árboles frutales son sensibles al exceso de humedad. La pesca en las costas de estos países se ve considerablemente reducida por el calentamiento de las aguas del océano Pacífico.

La pérdida de cosechas en varios tipos de cultivo, especialmente del frijol negro aumenta la inseguridad alimentaria. Hay desabastecimiento del mercado nacional de frijol negro (Guatemala consume 4 millones de quintales por año). La incidencia y cambios en la distribución geográfica y temporal de plagas, vectores, depredadores y enfermedades.

Las modificaciones espaciales en las zonas de vida y en las condiciones climatológicas. El aumento de incendios forestales debido a las sequías. Disminución de la intención de siembra de leguminosas por parte de las familias. Según un informe reciente, la disminución es del 18%.

Relación del frijol y la Seguridad Alimentaria Nutricional

El fenómeno de El Niño de este año parece ser uno de los más fuertes de los últimos 30 años. El último evento mayor se generó en 1997/1998 causando pérdidas de más de 18 billones de dólares y afectando alrededor de 27 millones de personas tan sólo en la región latinoamericana

El Niño ha exacerbado el impacto acumulativo de los daños causados por la sequía Prolongada en 2014 que afectó a un estimado de 1,5 millones de personas en Guatemala.  Estos efectos acumulativos han tenido un impacto directo sobre la producción de los cultivos de frijol de la mayoría de los pequeños agricultores.

Según el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN), en el año 2015 alrededor de 175.387 familias se han reportado entre 50 a 100% de pérdida de las cosechas de frijol negro en el corredor seco.  En total las pérdidas para el frijol negro en el año 2015 reportados por el MAGA fueron de 700,000 quintales (60 por ciento de la producción de los agricultores del Corredor Seco), lo que equivale a USD 26,923,076.00

El informe de monitoreo de precios y reservas de FAO Guatemala en noviembre de 2015, refleja que las familias a nivel de país no cuentan con reservas de frijol. El resumen textualmente dice “Al finalizar noviembre las familias de las Regiones Sur, Oriente y Occidente, indicaron no contar con reservas de frijol para autoconsumo, mientras que en la Región Norte las familias indicaron contar con reservas del grano para 3.4 meses”.

Los más vulnerables

Las mayores consecuencias se reflejarán en los grupos más vulnerables: mujeres, madres solteras y cabezas de hogar, embarazadas o en período de lactancia, niños y niñas menores de 5 años (especialmente los menores de 2 años) y personas de la tercera edad.

La falta de alimentos puede provocar alta prevalencia de desnutrición en niños y niñas menores de 5 años y si no se protege y promueve la lactancia materna exclusiva, los neonatos y niños menores de 6 meses pueden ser también fuertemente afectados. Así mismo, se incrementarían la morbilidad y mortalidad por enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias agudas y por vectores (como dengue, malaria y chikungunya).

La crisis podría forzar la migración en busca de empleos temporales o fuentes alternativas de ingreso. Al paso de las semanas, la crisis puede acabar con las escasas capacidades productivas de las familias al forzarles a adaptar estrategias de sobrevivencia, venta de activos y migración familiar. Según la Alerta de FEWS NET (Agosto 2014), “la cantidad de personas con necesidad de asistencia podría ser la más grande desde el huracán Mitch en 1998”, de acuerdo con el Plan de Respuesta a la Canícula Prolongada / Sequía 2014, Sistema de Naciones Unidas, Guatemala, Noviembre de 2014.

La falta de alimentos puede provocar alta prevalencia de desnutrición en niños y niñas menores de 5 años.

Reservas de frijol negro a noviembre de 2015 por cada Región del país.

Región Norte

Las familias agotaron sus reservas de frijol durante los meses de julio y agosto, a partir de septiembre reportaron que contaban con reservas de este grano, para el mes de noviembre las familias informaron que cuentan con reservas de frijol para 3.4 meses.

Las familias no cuentan con reserva de grano, en esta Región las familias compran el grano según el consumo diario y los recursos económicos disponibles. En esta Región se cultiva poco este grano.

Región Oriente

Las familias de esta Región no cuentan con reservas del grano en noviembre, algunas familias contarán con frijol en diciembre próximo, fecha en que inicien con la cosecha del ciclo de cultivo llamado “de postrera”, el cual sembraron en agosto y septiembre, el resto de familias contarán con frijol hasta agosto de 2016, fecha que realizarán la cosecha del grano que sembrarán en mayo del próximo año.

Región Occidente

Las Familias de la Región Occidente reportaron que no cuentan con reservas del grano desde el mes de febrero, contarán con reservas en diciembre, derivado de la cosecha del grano del ciclo de cultivo que sembraron en abril y mayo recién pasados.

FAO en acción

Es un programa de fortalecimiento de la resiliencia ante el riesgo de desastres en el Corredor Seco Centroamericano. Ante el alto grado de vulnerabilidad a riesgos que presenta Centroamérica debido a su ubicación geográfica, gran variabilidad climática, exposición a fenómenos extremos y a la debilidad institucional y socio-económica de su población, desde el año 2009, la FAO en coordinación con sus socios y contrapartes, está impulsando la gestión del riesgo y el incremento de la resiliencia rural en la región denominada Corredor Seco de Centroamérica. El corredor abarca gran parte de la región central pre-montaña de El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Guanacaste en Costa Rica y el Arco Seco de Panamá.

La FAO promueve acciones para incrementar la resiliencia de los hogares, las comunidades y las instituciones para prevenir y hacer frente de manera más eficaz a las amenazas y los desastres que afectan a la agricultura, la seguridad alimentaria y la nutrición.

De esta manera, el Programa de fortalecimiento de la resiliencia ante el riesgo de desastres en el Corredor Seco Centroamericano tiene como objetivo proporcionar un marco programático para promover acciones de reducción de vulnerabilidad, gestión de riesgos y aumento de la resiliencia en los sectores silvoagropecuarios y pesqueros, apoyando a más de 50 mil familias de productores de pequeña escala. Este programa prevé el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana de los países del Corredor Seco de Centroamérica, y la utilización los índices del sistema como detonador de las diferentes actividades contempladas en los planes de reducción de riesgos naturales.

Implementar el enfoque estratégico de trabajo para la gestión de riesgo. Validar y potencializar variedades nativas tolerantes a la sequía. Investigación y adaptación de nuevos modelos de siembra en los ciclos de las leguminosas, estos deben ir de acuerdo a los cambios provocados por la variabilidad climática.

Implementar en Guatemala el “Programa modelo: construyendo resiliencia a la sequía en familias rurales de Guatemala (Atención integral a la sequía en el corredor seco de Guatemala)” el cual fue elaborado por MAGA, SESAN, UNICEF, FIDA, PMA y FAO.

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