Preocupa el hambre en el Día Internacional de las Montañas

montañas

El cambio climático está afectando las Montañas

Este 11 de diciembre el Mundo conmemora el Día Internacional de las Montañas y la FAO publicó un estudio que demuestra que las personas con mayor inseguridad alimentaria son las que viven en las montañas y se incremento un 30 por ciento entre los años 2000 y el 2012.

El informe denominado Mapeo de la Vulnerabilidad de los pueblos de Montaña a la inseguridad alimentaria seña que el número de personas que viven en las regiones de montaña en los países en desarrollo aumento a casi 329 millones. Eso significa que de cada tres habitantes de las montañas urbanas y rurales, enfrentan hambre y malnutrición.

Si nos centramos sólo en las poblaciones rurales de montaña -que dependen de recursos naturales como la tierra, el agua y los bosques para su sustento- las cifras son aún más dramáticas: casi la mitad de ellos sufren inseguridad alimentaria. Las zonas de montaña cubren el 22 por ciento de la superficie terrestre del planeta y son el hogar del 13 por ciento de la población.

“Las condiciones de vida de los pueblos de montaña se han deteriorado y su vulnerabilidad al hambre se ha incrementado. La dureza del clima y las dificultades del terreno, a menudo inaccesible, combinadas con la marginación política y social contribuyen sin duda a que los pueblos de montaña sean especialmente vulnerables a la escasez de alimentos”, asegura el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, en el prólogo del estudio.

“Comprometidos como estamos–añade- a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, hacemos un llamamiento a la comunidad internacional y los socios de recursos para que inviertan en zonas de montaña y apoyen los esfuerzos de la FAO y de la Alianza para las Montañas”.
Las tierras altas, amenazadas por el cambio climático

La creciente amenaza del hambre no es el único reto que pesa sobre los habitantes de la montaña. El 90 por ciento de ellos viven en países en desarrollo, donde la mayoría dependen de la agricultura de subsistencia, trabajando en ecosistemas frágiles que se ven fácilmente afectados por el cambio climático.

“Esto significa para los pueblos de montaña una injusticia lamentable: comunidades con una de las huellas de carbono más pequeños del mundo se encuentran entre los primeros en soportar el peso del cambio climático”, aseguró el Coordinador de la Secretaría de la Alianza para las Montañas, Thomas Hofer.

“Por ejemplo –añadió- las temperaturas más altas permiten que las plagas y enfermedades puedan ascender por las laderas de las montañas. Las malas cosechas y la pérdida de ganado son una realidad creciente. Además, una mayor incidencia de tormentas, avalanchas, deslizamientos de tierra e inundaciones de los lagos glaciares están costando vidas y la destrucción de infraestructuras, lo que altera el acceso de las comunidades de montaña a carreteras, escuelas, mercados y servicios de salud”.

En América Latina y el Caribe, el número total de habitantes de las montañas vulnerables aumentó en un 22 por ciento desde más de 39 millones en 2000 a casi 48 millones en 2012. Sin embargo, la proporción de las poblaciones de montaña vulnerables se mantuvo bastante estable, pasando del 30 al 31 por ciento en 12 años.

Según la FAO, se necesita un fuerte compromiso político y acciones eficaces para invertir la tendencia de hambre y abordar las raíces de la inseguridad alimentaria en las montañas, colmando la brecha del hambre existente entre la población de las tierras bajas y las tierras altas.
Para los pueblos de montaña, el factor clave es el crecimiento inclusivo, lo que significa un crecimiento que promueva el acceso de todos a alimentos, bienes y recursos, en particular de los pobres y las mujeres, para que puedan desarrollar su potencial.

En las zonas de montaña, donde la agricultura familiar y la agricultura, silvicultura y la cría de animales en pequeña escala son los sistemas agrícolas prevalecientes, es clave crear un entorno institucional y normativo favorable en el que la población de montaña pueda tener acceso a servicios como la formación, información, crédito y asistencia sanitaria, junto a las infraestructuras adecuadas.

También se necesitan inversiones y apoyo técnico para diversificar e impulsar los sistemas de producción de la montaña a través de, por ejemplo, la integración de los conocimientos y tradiciones indígenas con las técnicas modernas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .