
La empresa, liderada por mujeres, preserva sabores tradicionales, adquiere productos frescos de proveedores locales y proyecta ampliar su presencia en mercados internacionales.
La Marketina, una empresa dedicada a la elaboración artesanal de recados, salsas y conservas, fortalece su crecimiento junto a Walmart, mientras preserva recetas tradicionales, apoya la economía local y genera oportunidades laborales para mujeres guatemaltecas.
La iniciativa comenzó en 2011, cuando Luisa Fernanda Ruiz y su madre emprendieron un servicio de entrega de frutas y verduras a domicilio. Ante la poca aceptación que tenía este modelo en ese momento y para evitar la pérdida de los productos frescos, decidieron cocinarlos y transformarlos en salsas y conservas. Esta experiencia dio origen formalmente a La Marketina en 2013.

Su portafolio rescata preparaciones y sabores representativos de Guatemala, entre ellos recado de pepián, recado de jocón, mole dulce, jalea de pimientos, pimientos y jalapeños en escabeche, picante verde y cebollitas en salsa guaque. Los productos son elaborados mediante procesos artesanales que buscan facilitar la preparación de alimentos sin perder el sabor tradicional.
En 2018, la empresa ingresó como proveedora de Walmart a través del programa “Una Mano para Crecer”, dirigido al fortalecimiento de pequeñas y medianas empresas. Este proceso permitió que La Marketina profesionalizara su operación, implementara el sistema de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control —HACCP—, estandarizara sus recetas y fortaleciera su planta de producción, ubicada en la zona 3 de Mixco.
La empresa también genera impacto en la economía local, ya que adquiere parte de su materia prima fresca en la Central de Mayoreo —CENMA—, contribuyendo a dinamizar la cadena de proveedores y productores agrícolas. Asimismo, promueve oportunidades laborales para mujeres, incluyendo aquellas con baja escolaridad, con el propósito de apoyar su crecimiento personal, educativo y económico.
Actualmente, los productos de La Marketina también se comercializan en El Salvador. Entre sus planes se encuentra ampliar su presencia en Centroamérica y explorar mercados como México, Estados Unidos y Europa. Su evolución demuestra cómo el rescate de la gastronomía, el aprovechamiento responsable de los alimentos y el fortalecimiento de los emprendimientos pueden aportar a un modelo de desarrollo más inclusivo y sostenible.
