
El acceso a agua potable y energía renovable mejora vidas y promueve un futuro más justo y saludable.
En un país donde miles de personas aún carecen de servicios básicos como agua potable y energía confiable, las soluciones sostenibles se vuelven indispensables. Enel Guatemala, parte del Grupo Enel, lo entiende bien. Más allá de generar energía limpia a través de sus cinco centrales hidroeléctricas —con una capacidad instalada de 164 MW—, la compañía impulsa proyectos comunitarios que elevan la calidad de vida y fortalecen el desarrollo local.
Uno de sus más recientes logros es la entrega de un sistema de potabilización de agua en la Escuela Oficial Rural Mixta de la aldea Calahuaché, en El Palmar, Quetzaltenango. Este proyecto, desarrollado en alianza con el COCODE, la Municipalidad y la comunidad, beneficia directamente a 700 estudiantes y 40 docentes, convirtiéndose en la primera escuela del municipio con acceso a agua segura directamente desde el grifo.
Con una capacidad diaria de 8,000 litros —equivalente a 32,000 vasos de agua— y un sistema de clorificación, esta iniciativa no solo garantiza la salud de la niñez, sino que demuestra cómo la energía limpia puede ser catalizadora de desarrollo integral.
“Como compañía, y en el marco de nuestra estrategia de sostenibilidad, estamos comprometidos en seguir implementando programas que promuevan el desarrollo sostenible y respondan a las necesidades básicas de las comunidades”, señaló José Sánchez, gerente de operaciones de Enel Guatemala.
Este esfuerzo se suma a otras iniciativas, como la instalación de pozos de agua en San Jerónimo, Baja Verapaz, que benefició a más de 2,800 personas. Todas estas acciones están alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular con el acceso a agua limpia y saneamiento, energía asequible y no contaminante, y educación de calidad.
Una red global al servicio de la sostenibilidad
Enel Green Power, la rama renovable del grupo, opera en 28 países con más de 66 GW de capacidad instalada basada en fuentes como la energía solar, eólica, hidroeléctrica y geotérmica. En Guatemala, la compañía no solo genera energía para consumo local, sino que también exporta a México y contribuye al transporte eficiente de electricidad en la región.
En tiempos de crisis climática, el modelo de Enel representa una ruta clara hacia un futuro energético más limpio, equitativo y resiliente. La sostenibilidad, cuando se practica desde lo local, tiene el poder de transformar realidades.