
Respetar los límites de velocidad, evitar distracciones y utilizar el equipo de protección puede reducir el riesgo de lesiones graves y salvar vidas. Cada trayecto requiere atención y responsabilidad.
Exceder la velocidad, conducir distraído o salir sin el equipo de protección adecuado puede convertir un recorrido cotidiano en una emergencia. Ante el riesgo de lesiones y pérdidas humanas, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) recuerda que la prevención empieza antes de encender el motor y depende de las decisiones que se toman en la vía.
Las cifras de 2026 muestran la dimensión del problema. Entre enero y julio, el Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito del Departamento de Tránsito de la Dirección General de la Policía Nacional Civil, registró 920 personas fallecidas y 3 mil 927 lesionadas en accidentes viales.
En los servicios del IGSS, hasta agosto se reportaron 23 mil 964 pacientes por accidentes, de los cuales 21 mil 890 eran motociclistas. Los datos del año anterior también reflejan la demanda de atención.
En 2025, 130 mil 646 personas llegaron a las emergencias del IGSS por lesiones de tránsito, lo que generó 416 mil 563 atenciones médicas. En el Hospital General de Accidentes “Ceibal” se atendió a 32 mil 954 personas por percances viales; 30 mil 17 eran motociclistas.

El exceso de velocidad, el uso del teléfono celular al conducir, el cansancio y manejar bajo efectos del alcohol son factores que elevan el riesgo de un percance. También lo hacen no respetar las señales de tránsito y conducir sin casco o cinturón de seguridad. Las consecuencias pueden incluir traumatismos, fracturas y lesiones que requieren atención de emergencia, cirugía, hospitalización o rehabilitación.
Para reducir riesgos, el IGSS recomienda respetar los límites de velocidad, mantener la atención en el camino y guardar una distancia prudente entre vehículos. Si conduces motocicleta, utiliza casco bien ajustado y equipo de protección para el cuerpo. Si viajas en automóvil, abróchate el cinturón y verifica que todos los pasajeros también lo hagan.
Antes de salir, revisa frenos, llantas y luces. Durante el recorrido, evita las maniobras peligrosas y detente a descansar si tienes sueño. Estas acciones sencillas ayudan a proteger a quien conduce, a sus acompañantes y a las demás personas que comparten la vía.
Un accidente puede dejar secuelas físicas, afectar la vida familiar y laboral e incluso causar la muerte. Por eso, el consejo del IGSS es claro: conduce con prudencia, utiliza tus accesorios de protección y prioriza la vida en cada trayecto.