
Durante la temporada respiratoria 2026, reforzar las medidas básicas de higiene sigue siendo una de las estrategias más efectivas para reducir la transmisión de la influenza en Guatemala. Así lo recordó el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, al subrayar que la prevención no depende de una sola acción, sino de la combinación de hábitos sostenidos en la vida diaria.
El Seguro Social enfatizó la importancia de mantener una limpieza frecuente de superficies y objetos de uso común en hogares, centros educativos y espacios laborales, así como evitar compartir utensilios personales. Estas prácticas, aunque sencillas, tienen un impacto directo en la disminución del riesgo de contagio, especialmente en ambientes cerrados o con alta circulación de personas.
Otra medida clave es la etiqueta respiratoria: cubrirse correctamente al toser o estornudar, preferiblemente con el antebrazo o un pañuelo desechable, y lavarse las manos de forma regular con agua y jabón. En el caso de personas que presenten síntomas respiratorios, el aislamiento temporal y el uso de mascarilla cuando sea necesario salir a espacios públicos continúan siendo recomendaciones vigentes.
El IGSS recordó que estas acciones son especialmente relevantes para proteger a niñas y niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas, quienes presentan mayor riesgo de complicaciones asociadas a la influenza. Reducir la exposición al virus en el entorno familiar y comunitario es una responsabilidad compartida.
Finalmente, el IGSS reiteró que la prevención es más efectiva cuando se combinan las medidas de higiene con la atención oportuna ante los primeros signos de enfermedad, evitando la automedicación y consultando.

Datos clave para la temporada de influenza 2026:
- La vacunación contra la influenza sigue siendo una herramienta segura y eficaz para disminuir cuadros graves y hospitalizaciones.
- La vacuna utilizada cumple con estándares internacionales de seguridad y está indicada para población prioritaria.
- Fiebre, tos persistente, dolor de cabeza, congestión nasal, cansancio extremo y malestar general son síntomas de alerta.
- Acudir tempranamente a los servicios de salud permite un manejo oportuno y reduce el riesgo de complicaciones.