
Las lluvias constantes que caracterizan al invierno guatemalteco no solo transforman el paisaje, también modifican el equilibrio ambiental y sanitario.
El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), advierte que durante esta época se incrementan las condiciones que permiten la propagación de enfermedades como el dengue, infecciones respiratorias y gastrointestinales.
La combinación de agua estancada, cambios bruscos de temperatura y exposición a ambientes húmedos genera un entorno ideal para la reproducción de zancudos, así como para la proliferación de virus y bacterias que afectan directamente la salud de la población.
Los padecimientos más frecuentes en esta temporada incluyen cuadros de resfriado, bronquitis, neumonía, así como diarrea aguda y otras infecciones intestinales que, en muchos casos, están vinculadas al consumo de alimentos contaminados o agua no tratada. El dengue, por su parte, sigue siendo una amenaza persistente en regiones donde se acumula agua sin control.
Desde el IGSS se reitera que la prevención comienza en casa. Por ello, se sugiere a las familias adoptar medidas de protección tanto personal como ambiental. Algunas de las más importantes son:
- Mantener los recipientes de agua tapados y bien lavados, especialmente en áreas donde no hay acceso continuo a agua potable.
- Evitar la acumulación de objetos que puedan almacenar agua de lluvia como llantas viejas, botellas y canaletas obstruidas.
- Ventilar bien los espacios cerrados para prevenir la concentración de virus en el aire.
- Cocinar completamente los alimentos y lavarlos con agua segura antes de consumirlos.
- No consumir productos preparados en condiciones dudosas o sin refrigeración adecuada.
Cuidar la salud también es cuidar el entorno
El IGSS también hizo énfasis en el impacto ambiental de la salud colectiva, ya que muchas de estas enfermedades surgen cuando el entorno está descuidado. La limpieza de patios, lotes baldíos y zonas comunes puede marcar la diferencia entre una comunidad saludable y un brote epidémico.
A la vez, se exhorta a denunciar criaderos de zancudos, promover jornadas de limpieza y fomentar prácticas de higiene sostenibles en las escuelas, mercados y lugares de trabajo.
“Cuidar nuestra salud también implica cuidar el entorno donde vivimos. Las acciones preventivas no solo reducen enfermedades, también fortalecen el bienestar comunitario y la relación con el medio ambiente”, destacó el IGSS.