
Con una visión que une rentabilidad, innovación y compromiso ambiental, la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios de Guatemala (ADIG) realizó con éxito la cuarta edición del Foro de Desarrollo Inmobiliario Sostenible, en colaboración con el Guatemala Green Building Council (GGBC).
El encuentro reunió a líderes del sector, desarrolladoras clave y expertos nacionales e internacionales en una jornada que reafirmó una premisa contundente: el desarrollo urbano sostenible no solo es posible, también es rentable y necesario.
A lo largo del foro se compartieron herramientas prácticas, alianzas estratégicas y experiencias reales que demuestran cómo integrar la sostenibilidad desde la etapa de diseño hasta la operación de proyectos inmobiliarios. Temas como vivienda vertical con enfoque humano, accesibilidad, eficiencia energética, movilidad inteligente y marketing con propósito formaron parte de la agenda.
Uno de los ejes centrales fue el análisis de casos de éxito que han logrado transformar principios sostenibles en ventajas competitivas: proyectos que incrementaron su plusvalía, redujeron costos operativos y atrajeron nuevos inversionistas gracias a un enfoque consciente en su planificación y ejecución.

También se abordó el impacto de certificaciones como LEED y WELL, destacando cómo influyen no solo en la eficiencia y reducción de emisiones, sino también en la productividad, salud y bienestar de quienes habitan o trabajan en estos espacios.
“La sostenibilidad ya no es solo una tendencia: es una herramienta estratégica para construir ciudades más humanas, resilientes y competitivas”, enfatizó Mariana Yurrita, presidenta de ADIG, al inaugurar el evento. “Este foro es una invitación abierta al país a pensar en el largo plazo, a planificar con visión y a desarrollar con responsabilidad”.
El Foro se enmarca en la agenda académica de ADIG, que incluye diplomados, talleres y capacitaciones orientadas a fortalecer técnica y estratégicamente al sector inmobiliario guatemalteco. Más allá de una conferencia, se consolidó como un espacio de articulación y transformación, donde convergen visión empresarial, compromiso urbano y acción climática.
Con una convocatoria sólida y propuestas concretas, el foro reafirmó que el desarrollo responsable comienza aquí: con decisiones que priorizan el bienestar colectivo, la sostenibilidad ambiental y la viabilidad económica.