
Guatemala pondrá a prueba su capacidad de respuesta ante emergencias el próximo 24 de febrero, con la realización de un simulacro nacional coordinado por la CONRED. El ejercicio se desarrollará en conmemoración del terremoto de 1976, uno de los eventos sísmicos más devastadores en la historia del país.
Como parte del simulacro, se activará el Centro de Operaciones de Emergencia, desde donde se coordinarán las acciones de respuesta, comunicación y toma de decisiones entre las distintas instituciones participantes. Esta activación permitirá evaluar los flujos de información y la capacidad de articulación interinstitucional en tiempo real.
El simulacro se realizará de forma simultánea en distintos puntos del territorio nacional e involucrará a entidades públicas, sector privado, centros educativos, comunidades y cuerpos de socorro. El objetivo es fortalecer la cultura de prevención y mejorar la preparación ante escenarios como sismos, incendios, inundaciones y otros eventos de riesgo.
Según CONRED, recordar el terremoto de 1976 refuerza la importancia de la memoria histórica como herramienta de prevención. La experiencia del pasado demuestra que una respuesta organizada y oportuna puede reducir pérdidas humanas, daños ambientales y afectaciones económicas.
Durante el ejercicio se evaluarán protocolos de evacuación, sistemas de alerta, rutas seguras y mecanismos de coordinación desde el Centro de Operaciones. Además, se promoverá la preparación a nivel familiar y comunitario, con énfasis en la identificación de puntos seguros y roles definidos ante una emergencia.
Desde una perspectiva ambiental y de sostenibilidad, la gestión adecuada de desastres también contribuye a proteger los ecosistemas y los medios de vida. Una respuesta eficiente evita impactos adicionales sobre el territorio y reduce la vulnerabilidad de las comunidades.
CONRED hizo un llamado a la población a participar activamente en el simulacro del 24 de febrero, destacando que la prevención es una responsabilidad compartida. Prepararse hoy es una forma de honrar la memoria de las víctimas del terremoto de 1976 y fortalecer la resiliencia del país frente a futuras emergencias.